Con esta
actuación y una inversión de 2.500 euros se ha transformado el entorno en un
lugar de descanso y ocio para los vecinos de Jumilla y se logra eliminar el
vertedero incontrolado que ha existido durante años en la zona
El Ayuntamiento de Jumilla ha finalizado los trabajos
de acondicionamiento del entorno del acueducto del Pontón, un espacio que
durante años había permanecido en estado de abandono y que se había convertido
en un vertedero incontrolado.
La actuación, llevada a cabo por la Concejalía de
Medio Ambiente ha permitido recuperar este enclave histórico del siglo XVII,
devolviéndolo a los vecinos como una nueva zona de descanso y ocio para
Jumilla.
Según ha explicado el concejal Antonio Pérez: “Esta
zona presentaba una situación de deterioro importante, con acumulación de
escombros y residuos, consecuencia de la falta de mantenimiento y voluntad en
etapas anteriores”.
Los trabajos han consistido principalmente en la
limpieza integral del entorno y la adecuación del terreno, eliminando los
vertidos existentes y mejorando la accesibilidad de la zona. Además, se han
plantado árboles para favorecer la integración paisajística, se ha instalado
una valla de madera acorde con el entorno natural y se han colocado bancos para
el disfrute de los ciudadanos.
Uno de los aspectos más destacados de esta
intervención ha sido la optimización de los recursos públicos. Aunque la actuación
contaba con un presupuesto inicial de 9.500 euros, el coste final se ha
reducido hasta los 2.500 euros gracias al uso de medios municipales y personal
propio.
“Esta actuación no solo resuelve un problema ambiental
y de salubridad, sino que también pone en valor el patrimonio histórico de
Jumilla, generando un nuevo espacio público que contribuye a mejorar la calidad
de vida de los vecinos”, ha destacado el responsable del área de Medio
Ambiente.
Del mismo modo, Antonio Pérez, también ha informado
del plan de reposición de arbolado que se está llevando a cabo actualmente en
el municipio, “el más importante en décadas, ya que se están sustituyendo más
de 100 árboles de todo el casco urbano que no han tenido mantenimiento durante
años o no se encontraban en las condiciones óptimas al haber sido tapados con
corcho o con césped artificial anteriormente”.

